Terapia Individual

Ansiedad, depresión, miedos, dificultades de relación y comunicación, crisis vitales y de pareja, procesos de duelo, desorientación vocacional o desequilibrios en el sueño y la alimentación son algunos de los motivos para iniciar un proceso terapéutico, convirtiendo este malestar en una oportunidad para crecer como personas aprendiendo de ellos y de nuestras capacidades personales.

En algún momento de nuestras vidas podemos encontrarnos con situaciones, sentimientos y conflictos que nos producen malestar y que no sabemos cómo manejar. Es en estos momentos de crisis cuando pedir ayuda profesional puede ser de gran ayuda.

En otros momentos, la motivación de acudir a terapia puede ser la necesidad de autoconocimiento y desarrollo personal, lo que permite un mayor bienestar y una vida más plena.

¿Qué me puede aportar la terapia individual?

Nuestro trabajo se centrará en el restablecimiento de tu equilibrio emocional y relacional, con el objetivo de que puedas conseguir una vida más plena, mediante:

  • El reconocimiento y expresión de tus emociones.
  • El contacto con tus necesidades para poder aprender a satisfacerlas, tanto personalmente como en tus relaciones.

El conocimiento y desarrollo de tus propios recursos personales (cognitivos, emocionales y de acción)